Como un niño

¿Se puede ser mayor y creer en los Reyes Magos como un niño?

La respuesta es sencilla: nadie, en su sano juicio, puede creer realmente en la existencia de tres personas que llevan regalos a todo el mundo en una noche…
Esa magia y esa creencia, la cual en el fondo es una mera ilusión, solo la tienen algunos niños por su corta edad y falta de conciencia sobre la realidad del entorno que los rodea.

Pero hay otras cosas en la vida que se suelen sentir (y creer) cuando eres un niño pequeño: el ratoncito Pérez, el coco, Papa Noel, gnomos, la magia… y otros seres fantásticos, y a medida que vamos creciendo, dejamos de creer en esas fantasías, nos hacemos mayores y adquirimos mayor conciencia y concepto de la realidad, pero esa magia no muere del todo al pasar de los 10-12 años, a veces se transforma en otro sentimiento: idolatría.

Se acoge un personaje de la vida real (o de ficción, depende de la madurez del niño), y se toma como un ídolo, como un modelo a seguir de innumerables virtudes. Tal es la admiración por el personaje que cerramos los ojos ante sus fracasos e imperfecciones, para el niño, el personaje es puro, perfecto y reflejo de todos sus deseos y aspiraciones, da igual que sea un cantante, un deportista, un mago, un actor (o un personaje de ficción)…o lamentablemente ahora, un personaje de la televisión. Da igual, para el niño, él o ella lo es todo en su vida, es su ídolo. ¿Quién no tuvo un ídolo de niño?

Pero una vez más, ese sentimiento se deja atrás, el paso del tiempo acompañado de las virtudes de la madurez y la experiencia nos hacen ver la realidad: que nadie es perfecto ni digno de infinita admiración. Otra minoría nunca pasa por esa madurez, y por desgracia dedica el resto de su vida al seguimiento e idolatría del personaje, convirtiéndose en fanáticos e incluso en ocasiones alejándose de la cordura.

Y volviendo atrás, quiero decir, que hay veces en la vida en las que se retoman esas ilusiones, esa emociones…, no la de los reyes magos evidentemente, ni la creencia real en seres fantásticos… pero si, por ejemplo, la diversión y la emoción de ver a Peter Pan luchando contra el capitán Hook, minutos durante los cuales podemos volver a disfrutar como un niño de Nunca Jamás…o al ver a Leo Messi sortear contrarios hasta llegar a puerta y marcar. Durante unos segundos, veo, admiro, e incluso idolatro al extraordinario jugador como si volviera a estar dentro de un niño.

Ya se han dicho todos los calificativos que se puedan decir sobre Messi, permítanme que les diga que Leo me hace sentir como un niño, como aquel niño que todos fuimos, aquel niño que andaba por la calle imaginando que llevaba un balón: dándole patadas y haciendo paredes imaginarias. Messi es lo que muchos soñábamos ser de mayores…

Se puede disfrutar viendo un partido de fútbol, se puede disfrutar con la emoción desatada tras un triunfo importante en el último minuto…, pero créanme, también se puede disfrutar como con la ilusión de un niño viendo jugar a Messi.

Por eso le doy las gracias a Leo, (al igual que a James Mathew Barrey (Peter Pan), a Tolkien, al Principito, a Rafa Nadal, a Iniesta por su gol en el mundial, etc, etc…) y es que no se puede volver a creer en los Reyes Magos, pero sí que se puede volver a disfrutar como un niño.

 

 

La conexión especial

Así definió el psicólogo social Robert Rosenthal a los requisitos indispensables para que una relación prospere. Y es que, después de muchos experimentos, parece ser que son ciertos. Si no se dan estas 3 condiciones al mismo tiempo es imposible que una relación prospere.

Estas son las condiciones necesarias para que exista una conexión especial entre dos personas.

-          La atención mutua.

-          El sentimiento positivo compartido.

-          El dúo no verbal bien coordinado.

Evidentemente, aunque se den las 3 condiciones es posible que la relación no prospere…, lo que sí es seguro es que si no se dan las 3 condiciones, la relación cojea, y si cojea, tarde o temprano fracasará, más en estos días de tantas rupturas…

Buena suerte!

Una sola palabra

Una sola palabra

Hola, mi nombre es Fuikim,
he recorrido un largo viaje desde muy lejos,
más allá de las estrellas,
mucho más allá,
vengo de un lugar que nadie aquí conoce

del lugar donde procedo
una sola palabra
puede hacerte reír o llorar
una sola palabra
puede cambiar el sentido a una frase
una sola palabra
puede cambiar el curso de una vida
si…
no…
una sola palabra…
puede hacerte recordar, imaginar, viajar…

tan solo una palabra
puede hacerte cambiar de opinión
mientras que diez mil palabras
no conmuevan ningún corazón

una palabra en un segundo
puede tener todo el poder,
la misma palabra en otro mundo
ni tan siquiera llegar a ser

la clave está en esa palabra
que te paraliza y te hace pensar
¿qué tiene esa sola palabra?
el poder de esa palabra es inimaginable,
fue adquirido sin motivo,
casual, fortuito…pero temporal,
como le viene ese poder… se le va,
incluso al repetir la palabra puede ya no tener el mismo efecto

he oído que aquí también existen esas palabras,
de la misma forma que en el lugar donde procedo,
por diversas razones adquieren un poder,
y se transforman en palabras clave,
que afectan a algunos,
mientras a otros les deja indiferentes,
y así, la gente cambia, toma decisiones y aprende cosas.

si alguien pudiera otorgar ese poder a las palabras,
a cuantas palabras quisiera,
aunque no fuera su intención,
estaría provocando el caos,
una tempestad sin saberlo,
pues cada palabra que saliera de su boca
intervendría en la vida de la persona que lo escuchase

gracias al cielo que no existen personas así,
al menos en el lugar de donde procedo…
si existen personas elocuentes, oradores, maestros de la palabra,
embaucadores que buscan persuadir,
pero no ha nacido ser con el don de jugar así con las palabras,
de transformar a su antojo una simple palabra en una palabra clave,
en esa palabra decisiva, que abre los ojos o decide tu vida

pero…
¿y si una persona tuviera ese poder para y solo con alguien?
¿qué terrible sería para ese alguien no?
Idolatraría a la persona del poder,
le afectaría cada palabra que saliese de su boca,
continuamente palabras clave,
pobre alguien,
embaucado por esa persona,
incapaz de tomar el control de su vida.

he oído que esas personas si existen aquí
horrorizado pregunté por qué,
me dijeron que esas personas no lo hacen apropósito
y que incluso a veces no lo saben,
pero tienen ese poder para con alguien
y ese alguien no idolatra a esa persona,
sino que siente por ella
un sentimiento llamado
AMOR.

El mundo al revés

Érase una vez un mundo al revés, en el cual todo transcurría de forma diametralmente opuesta a lo conocido por la humanidad. En este curioso mundo ocurrían muchas cosas disparatadas a nuestro entendimiento, la gente se saludaba diciendo Adiós, y se despedía diciendo Hola. Muchos eran los sin sentidos: la gente vivía durante la noche y dormía por el día. Los números se escribían con letras y las letras con su número del abecedario. Caótico para nosotros, pero lógico para ellos.

Aún así, había cosas increíbles que te hacían pensar: en vez de las mujeres, eran los hombres los que tenían hijos. Había clínicas de cirugía sentimental en vez de estética, la gente aceptaba su físico, pero se operaba de sentimientos: unos se ponían más generosidad, se retocaban la bondad, o se eliminaban el odio o la ira. Merecía la pena observarlos para darse cuenta de que entre todos aquellos disparates, de vez en cuando se encontraba alguno especial, que no lo parecía tanto.

Y la gente daba las gracias por hacer un favor, y la otra persona le decía de nada al recibirlo.

Hola.

Mi admiración

Mi admiración.

A veces no sabemos la suerte que tenemos la gran mayoría de la gente de este hemisferio occidental y semi-liberal. Disfrutamos de una salud y bienestar envidiables e inalcanzables para mucha gente. Por eso le quiero dedicar unas líneas a aquellas personas que luchan día a día por su salud, y que frente a las dificultades en la que se encuentra consiguen la motivación necesaria para levantarse de la cama y luchar por vivir.

Si yo padeciera muchas de las enfermedades que tiene mucha gente no tendría el valor y el coraje suficiente para seguir adelante. Lo que realmente importa es sentirse bien con uno mismo pero ¿qué ocurre cuando no te sientes bien físicamente?, ¿existe mayor castigo que el que tu propio cuerpo de puede infundir?. Es admirable el esfuerzo que realizan médicos y científicos a favor de la salud, pero más admirable son aquellos que soportan esa dolorosa carga sin que nadie les preguntara si querían llevarla, sin la libertad para elegir.

Nada de lo que se diga podrá cambiar los hechos de una vida truncada y maltrecha por la incontestable fuerza de una enfermedad. Las muestras de apoyo no son más que un leve aliento o impulso para seguir adelante, la verdadera lucha está en esas personas sufridoras de dolor, que se levantan una y otra vez añorando tener una vida diferente. Por eso mis palabras solo son de orgullo y admiración, y mi consejo es dejar de ver a estas personas como enfermas, no hablar con la sombra oscura y siempre presente que es la enfermedad, y hablar directamente con ellas. No digo obviar esa maldición… simplemente no darle más poder del que ya tiene, y conseguir ver y hablar con la persona que hay detrás.

A mi madre,

Street Marketing

Street Marketing viral.

Una forma muy original de transmitir un mensaje, a un coste casi insignificante. Además el video es espectacular, aunque en mi opinión más que dar a conocer la web lo que hace es concienciar a la gente.

Un abrazo!

El Pensamiento Único

En esta sociedad fácilmente influenciable no es de extrañar que el pensamiento único y lo políticamente correcto se extienda como lo hace un bloque de mantequilla en un plato al sol. Y digo un bloque de mantequilla porque eso es el pensamiento único, un gran bloque perfecto, cuadrado y obtuso que engloba una serie de conceptos y dogmas que, adornados astutamente con técnicas políticas dan como resultado una auténtica doctrina a seguir. Además este enorme bloque tiene la habilidad de extenderse y pringar todo aquello que lo rodea, y, por si esto fuera poco, los dogmas pueden ser añadidos fácilmente, basta con tener la suficiente habilidad y poder para embaucar a la sociedad. Habilidades para ello tienen muchos, sin embargo poder pocos, pero si ambas circunstancias se juntan corremos todos un gran peligro. La doctrina se extiende de forma imperial como si de una cruzada se tratara, si alguien es contrario a la doctrina se le descalifica, desacredita y se le dice que va contra la auténtica verdad de pensamiento. Lo curioso es que los miembros de la doctrina no practican a raja tabla ese pensamiento único, consiguen que la gente lo crea y lo extienda sin que ellos realmente lo apliquen, como dice mi admirado Carlos Rodríguez Braun, “su estratagema es decir una cosa y hacer otra”, y aunque hagan otra cosa consiguen que la gente crea en lo que se dijo. Solo hay que añadir una pizca de panem et circense para entumecer el libre pensamiento y así esa mantequilla nauseabunda se extenderá sin que la sintamos, pringando nuestro estilo de vida hasta la saciedad sin que nos demos cuenta.

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